“La Tía” era lideresa social reconocida por la Gobernación de Antioquia

 Aceptó cargos de trabajar corrompiendo militares para que le pasaran información al Cl4n del G0lfo

Teresa Jaramillo Giraldo, conocida como alias “La Tía”, pasó en pocos años de ser presentada como lideresa social con vínculos institucionales y hasta reconocimientos oficiales, por parte de la Gobernación de Antioquia, en 2022, a convertirse en una de las piezas de la red de corrupción del Clan del Golfo en el Magdalena Medio y sur de Bolívar.

El caso generó un fuerte debate público desde el momento de su captura, a mediados de 2024, pues en ese entonces se conoció que Jaramillo había tenido cercanía con el Gobierno departamental de Antioquia, incluso participando en eventos oficiales y recibiendo distinciones como promotora de procesos sociales en comunidades vulnerables, pero también se movía como pez en el agua como presidente de Asocomunal de Valdivia, en el Norte de Antioquia.  

La condena

Mediante un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, Jaramillo aceptó su participación en la red criminal que entregaba dádivas a miembros de las Fuerzas Militares a cambio de información reservada. Un juez penal especializado la condenó a 4 años y 15 días de prisión, por los delitos de concierto para delinquir agravado y cohecho por dar u ofrecer.

De acuerdo con el expediente, alias La Tía articulaba un grupo que contactaba militares y les ofrecía sumas millonarias a cambio de datos sobre operativos contra la subestructura Arístides Mesa Páez del Clan del Golfo. Esa información permitía a los cabecillas de la organización evadir a las autoridades y garantizar sus rutas de narcotráfico y extorsión.

Las pruebas y otros condenados

Entre las pruebas se destaca un episodio en el que el cabo primero en retiro del Ejército, Juan David Caicedo Lucumí, siguiendo órdenes de La Tía, ofreció 100 millones de pesos a un oficial por información privilegiada de su unidad.

Asimismo, su hijo Luis Fernando Zapata Jaramillo y Daniel Henao Hernández fueron condenados por haber entregado, entre octubre de 2024 y enero de 2025, 25 millones de pesos cada uno a un uniformado en Medellín, como parte de la misma estrategia de corrupción.

Polémica y cuestionamientos

El hecho de que una mujer que en el pasado fuera exaltada como lideresa social en Antioquia terminara articulando un esquema de corrupción para la principal organización criminal del país, ha reabierto el debate sobre la instrumentalización del liderazgo comunitario, lo que pone en riesgo la integridad de quienes ejercen verdaderos liderazgos sociales en los territorios, con presencia de grupos armados al margen de la ley.

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