En distintas ciudades del país, y con particular fuerza en Medellín, Antioquia y la subregión de Urabá, se desarrollaron este jueves marchas y concentraciones en apoyo al expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien fue recientemente condenado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.
Las movilizaciones, convocadas por sectores afines al expresidente Uribe, como El centro Democrático, empresarios, líderes políticos y oposición del presiente Petro, realizaron marchas y concentraciones, como las ocurridas en Medellín y Apartadó, a donde convergieron líderes regionales. En esas localidades, las personas salieron a las calles con camisetas blancas, banderas de Colombia y pancartas que expresaban su respaldo al exmandatario y su inconformidad con la decisión judicial.
“Uribe no está solo”, “Condenan al que defendió a Colombia”, y “Justicia politizada” fueron algunas de las consignas más repetidas durante las marchas.
En Apartadó la concentración fue sobre las 10 de la mañana en el parque La Martina, allí realizaron un plantón con intervenciones, lectura de cartas de apoyo y cánticos a favor de Uribe. Varios manifestantes señalaron que la condena representa un “golpe a quien defendió la seguridad del país” durante los años más duros del conflicto armado.
En Medellín, donde Uribe cuenta con un fuerte respaldo, la marcha superó las expectativas. Miles de personas se congregaron en el sector de El Poblado y marcharon hasta el Parque de los Deseos, donde líderes del uribismo reiteraron su confianza en la inocencia del expresidente y anunciaron acciones jurídicas adicionales ante instancias internacionales.
Sin embargo, no todas las voces han sido de apoyo. Desde organizaciones de víctimas y sectores alternativos se ha recalcado la importancia de respetar las decisiones judiciales y se ha insistido en que el fallo es un paso hacia el fortalecimiento del Estado Social de Derecho en Colombia.
¿Qué viene ahora para Uribe?
Álvaro Uribe Vélez, quien gobernó Colombia entre 2002 y 2010, continuará su condena bajo detención domiciliaria, mientras su equipo jurídico espera el fallo de tutela que pretender hacer reversar la medida de aseguramiento y pide que el expresidente, apelé la decisión judicial ante el Tribunal de Bogotá en libertad.


