Marco Aurelio, toda la vida le sirvió a Apartadó, y al final se quedó sin nada

Está enfermo y sin ingresos, clama ayuda para no quedarse sin energía eléctrica

Marco Aurelio Quiroga Zabala, habitante del barrio La Paz del municipio de Apartadó, es un adulto mayor que durante años le sirvió a la comunidad dedicándose al oficio de la mecánica. Su sustento siempre dependió del trabajo diario, sin contrato, sin prestaciones sociales y sin afiliación a un sistema de pensión. Hoy, una grave condición de salud lo dejó sin la posibilidad de seguir trabajando y prácticamente sin nada.

De acuerdo con su testimonio, su situación médica comenzó hace varios meses con una fuerte hinchazón en los pies y el abdomen, acompañada de serias dificultades para respirar. Tras múltiples exámenes y consultas, fue diagnosticado con hígado graso, problemas renales y una severa afectación respiratoria que lo obliga a depender de una máquina de oxígeno de manera permanente para poder vivir.

La enfermedad no solo deterioró su estado de salud, sino que también acabó con su estabilidad económica. Al no poder trabajar, Marco Aurelio dejó de percibir ingresos y se vio obligado a vender sus herramientas de trabajo y algunas pertenencias personales para subsistir, además de costear medicamentos e insumos médicos indispensables.

A esta difícil situación se suma un problema que hoy lo mantiene en constante angustia: el pago de los servicios públicos. El señor Quiroga acumula varios meses de deuda en energía y agua. La electricidad es vital para su vida, ya que sin ella no puede hacer funcionar la máquina de oxígeno que le permite respirar. “Si pago la luz, no como; y si como, no pago la luz”, expresa con preocupación.

Aunque ha recibido ayudas esporádicas por parte de vecinos y personas solidarias, estas no han sido suficientes para cubrir una deuda que supera el millón de pesos, lo que lo mantiene en riesgo permanente de suspensión del servicio eléctrico.

Hoy, Marco Aurelio Quiroga apela a la solidaridad de las personas de buen corazón, instituciones y autoridades, para no quedarse sin la energía que mantiene en funcionamiento la máquina de oxígeno de la que depende para seguir con vida. Su historia refleja la dura realidad que enfrentan muchos adultos mayores que trabajaron toda su vida y hoy sobreviven en medio de la enfermedad y el abandono.

Scroll al inicio