Durante las primeras 72 horas de una intensa ofensiva ordenada por el Gobierno Nacional, las Fuerzas Militares de Colombia asestaron uno de los golpes más fuertes en los últimos años contra las disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco.
El operativo, desarrollado en la zona rural del departamento del Guaviare, tuvo como objetivo principal un campamento de las estructuras Primera y Cuarenta y Nueve, bajo el mando del señalado cabecilla.
Según el reporte oficial del Comando General de las Fuerzas Militares, en la acción murieron 19 presuntos integrantes de las disidencias, uno fue capturado, tres se sometieron de manera voluntaria y tres menores de edad fueron rescatados del lugar.
En el área también fueron incautados fusiles de largo alcance, ametralladoras, granadas de fragmentación, material de comunicaciones, equipos de campaña y abundante munición, además de documentos y equipos con información clave sobre el funcionamiento de estas estructuras.
El operativo fue autorizado directamente por el presidente Gustavo Petro, quien instruyó a las Fuerzas Militares a neutralizar las amenazas contra las comunidades campesinas y la fuerza pública en esta región del sur del país.
Para la ofensiva participaron aviones Tucano y Super Tucano, helicópteros Arpía y aeronaves de inteligencia y vigilancia, que apoyaron la intervención terrestre de tropas de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega.
Las autoridades destacaron que esta acción representa un golpe contundente contra el poder militar y logístico de las disidencias, que mantienen presencia en Guaviare, Meta, Caquetá y Vaupés, zonas donde han intentado retomar corredores de narcotráfico y control territorial.
Alias Iván Mordisco, cuyo nombre real es Néstor Gregorio Vera Fernández, es considerado uno de los principales jefes de las disidencias de las Farc y está vinculado a delitos como homicidios de líderes sociales, reclutamiento forzado de menores, terrorismo y narcotráfico.
El Gobierno Nacional mantiene una recompensa de hasta cinco mil millones de pesos ($5.000 millones) por información que conduzca a su captura.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó la operación como “una respuesta legítima del Estado ante estructuras armadas que continúan delinquiendo y poniendo en riesgo a la población civil”, y afirmó que las acciones militares continuarán en la zona hasta desmantelar por completo las redes bajo el mando de Mordisco.

