Medellín, 6 de noviembre de 2024
Mujeres refugiadas, migrantes, desplazadas y víctimas del conflicto armado lideran la primera flota femenina de taxis en el Grupo Movalto, gracias a la graduación de la primera cohorte del programa ‘Mujeres al Volante’ que certificó a 18 conductoras en un evento celebrado este martes, en el Auditorio de la Casa de la Lectura Infantil de Comfenalco Antioquia, en el centro de Medellín.
Las mujeres recibieron su certificación y al finalizar la ceremonia recibieron sus contratos laborales indefinidos, luego de una capacitación especial de seguridad vial en colaboración con la Secretaría de Movilidad, denominada “Yo por allá… si voy”.
La iniciativa ‘Juntos por la Inclusión’, es un proyecto de cooperación internacional de la caja de compensación en alianza con ACNUR, World Vision y el Grupo Movalto.
Carolina Méndez, una de las beneficiadas llegó a Medellín hace un año desde Barquisimeto (Venezuela).
“Particularmente me he sentido muy cuidada por todos. Tengo un niño de 12 años y poder atender a mi hijo, y asimismo tener este empleo que me permita manejar el tiempo y estar pendiente de él y terminar de criarlo con una infancia acompañada, dignamente, con todos los beneficios que implica tener un contrato laboral en este país es un triunfo para todas” expresó.
Desafíos sobre inclusión laboral
La inclusión laboral de las mujeres migrantes venezolanas en Colombia es un asunto complejo que abarca múltiples dimensiones, desde los desafíos socioculturales hasta las barreras estructurales en el mercado de trabajo. En particular, la integración de estas mujeres en sectores laborales tradicionalmente dominados por hombres, lo que representa uno de los principales obstáculos.
Este desafío se ve reflejado en la poca visibilidad de las mujeres en sectores productivos, especialmente en aquellos vinculados con la construcción, la minería, el transporte, o las industrias tecnológicas, la escasa representación femenina en cargos de liderazgo, y las dificultades para establecer redes de apoyo dentro del trabajo.
Además, muchas de estas mujeres tienen una formación académica que puede no ser reconocida en Colombia, lo que limita sus posibilidades de acceder a empleos bien remunerados o con estabilidad laboral.
Eliana Montoya, líder de Talento Humano, Cultura y Comunidades del Grupo Movalto, explicó que, iniciativas como ‘Mujeres al Volante’ no solo cambia vidas, sino que también sienta un precedente para la participación de la mujer en la economía local, demostrando que, partiendo de la inclusión y la diversidad, podemos transformar la sociedad, donde podemos trabajar todos juntos al vincular a las poblaciones vulnerables en la capacidad productiva”.

Muchas mujeres migrantes venezolanas han aprovechado las oportunidades de formación profesional y capacitación laboral que ofrecen organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, cajas de compensación como Comfenalco Antioquia y organismos internacionales como ACNUR y World Vision; así como entidades como el Grupo Movalto y el SENA.
Las 18 mujeres vinculadas laborablemente son un piloto con migrantes que llegaron a Medellín forzadas a desplazarse, a quienes les brindaron inclusión socioeconómica, la oportunidad de obtener un permiso de conducción y fortalecer capacidades a través de un proceso de acompañamiento que les permitió obtener un trabajo digno.


