Ni la muerte los pudo separar, Daniel y María Georgina vivieron juntos 65 años y murieron el viernes en Apartadó y Rionegro

En Currulao se escribió una historia de amor, como para libretear las mejores escenas de fidelidad entre Daniel Hernández quien tenía 88 años de edad al momento de su muerte y María Georgina Muñoz de 85 años. La pareja tuvo un romance de 65 años y ambos murieron el mismo día a la misma hora, pero a más de 348 kilómetros de distancia.

Daniel y María Georgina, padres de ocho hijos, partieron de este mundo la tarde del viernes 24 de mayo, de 2024, causando tristeza entre los habitantes de Currulao, sus vecinos del barrio Pueblo Nuevo, por la calle de la Policía en donde vivieron gran parte de sus vidas.

Daniel Hernández, era conocido por todo el pueblo como Don «Nelo», quien habitó la finca Monterrey, estudió en la escuela Coldesa, y trabajó como obrero en Coldesa Amstercol, la empresa holandesa, pionera en el cultivo de Palma Africana para extracción de aceite, la cual existió hasta la década del 80, cuando por problemas de orden público, cerraron sus instalaciones y las tierras fueron invadidas, especialmente por sus extrabajadores.

Cumplieron la cita con la muerte el mismo día, a la misma hora, pero en sitios diferentes

María Georgina fue a operarse una hernia en Medellín, pero se complicó con infección postoperatoria, fue ingresa a la Unidad de Cuidados Intensivos en Rio Negro, oriente de Antioquia, en donde debido a un paro cardio respiratorio murió.

Cuentan familiares de los abuelos esposos que don Daniel mientras moría su amada, sufrió un infarto, lo llevaron al hospital de Apartadó, donde también murió en la Unidad de Cuidados Intensivos UCI.

Los cadáveres de Daniel y María Georgina, son velados por sus familiares en la casa del barrio Pueblo Nuevo, en Currulao, en donde la gente los ha acompañado, y sus nombres quedarán en la memoria de generaciones enteras.

Doña María Georgina y Don Daniel, no solo cumplieron con amarse, respetarse, en la salud y la enfermedad, sino que fueron más allá, partieron juntos a seguirse amando en la eternidad después de la muerte.

“A las 8 y 30 de la mañana del domingo 26 de mayo, se realizará una eucaristía en la parroquia Santa Cruz de Currulao y acto seguido los cuerpos serán trasladados a un crematorio”, le dijo a La Chiva de Urabá, el locutor y periodista de Currulao Jesús Ovidio Salazar Tabarez.

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