Durante su último discurso público como presidente de Colombia, Gustavo Petro anunció que tres piezas consideradas para él, de alto valor histórico y simbólico dejarán de permanecer en la Casa de Nariño para ser entregadas a diferentes custodios, con el propósito de que hagan parte del patrimonio del pueblo colombiano.
Se trata del sombrero de Carlos Pizarro Leongómez, la espada del Libertador Simón Bolívar y la sotana del sacerdote Camilo Torres Restrepo, elementos que, según el mandatario, representan la búsqueda de la paz, la libertad y la justicia social.
El sombrero de Carlos Pizarro
El presidente recordó que el sombrero perteneció al excomandante del M-19 y excandidato presidencial Carlos Pizarro Leongómez, quien lo compró para la firma del acuerdo de paz con el Estado colombiano y lo llevaba consigo el día de su asesinato.
Petro aseguró que esta prenda «nunca fue utilizada en una acción violenta» y la calificó como un símbolo de la paz que dio origen a la Constitución de 1991.
El mandatario anunció que el sombrero será entregado a la familia de Pizarro para su conservación, destacando que hace parte del patrimonio histórico y de la memoria de Colombia.
La espada de Simón Bolívar
Durante su intervención, Petro también informó que la espada de Simón Bolívar regresará a la Quinta de Bolívar, lugar donde históricamente permaneció.
Según explicó, la espada será custodiada allí como un símbolo de libertad y permanecerá expuesta para que los colombianos puedan conocer y preservar este patrimonio nacional.
La sotana del padre Camilo Torres
El jefe de Estado también anunció que la sotana del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo será entregada al Museo Nacional de Colombia, mientras que su conservación estará a cargo de la Facultad de Patrimonio de la Universidad Nacional.
Petro destacó la figura de Camilo Torres como un referente de la búsqueda de la justicia social y afirmó que este elemento también debe hacer parte de la memoria histórica del país.
Con este anuncio, el presidente aseguró que estos tres objetos dejarán de permanecer en la Casa de Nariño para convertirse en bienes de acceso público y patrimonio de todos los colombianos.


