Tras conocerse la condena a 28 años y 3 meses de prisión contra Santiago Uribe Vélez por su presunto papel en la estructura paramilitar “Los 12 Apóstoles”, el presidente Gustavo Petro recordó las denuncias que formuló en 2007, cuando fue uno de los primeros en exponer públicamente la existencia del grupo.
Petro enfatizó que “Los 12 Apóstoles” operaron en Antioquia bajo la fachada de una organización de “limpieza social”, dejando centenares de víctimas — cuyos cuerpos, en algunos casos, fueron abandonados en una laguna con caimanes en la hacienda La Carolina.
Durante el debate de 2007, el mandatario aseguró que presentó pruebas que vinculaban al grupo con narcotraficantes, actores políticos locales y miembros de la Fuerza Pública. Entre los señalados estaban Santiago Uribe y el general (r) Mauricio Santoyo, entonces jefe de seguridad del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Petro sostuvo que investigaciones judiciales y organizaciones de víctimas han documentado los crímenes cometidos por “Los 12 Apóstoles” en el norte de Antioquia, reafirmando la gravedad de los hechos denunciados desde hace años.
Además, el presidente denunció que a raíz de sus denuncias en 2007, su familia habría sido objeto de persecución estatal e incluso se vio obligada al exilio. También responsabilizó a sectores políticos afines al uribismo en Estados Unidos de intentar desprestigiarlo desde el exterior.
Con la condena recientemente conocida, Petro reivindica su papel como denunciante y llama a que se consolide la memoria histórica de las víctimas, para que hechos como los atribuidos a “Los 12 Apóstoles” no queden impunes ni sean olvidados.


