En un extenso pronunciamiento publicado en sus redes sociales, el presidente Gustavo Petro respondió este domingo 29 de junio del año 2025, a la polémica desatada por las revelaciones del diario El País de España, que detallan una supuesta conspiración del excanciller Álvaro Leyva Durán para lograr su destitución con apoyo de sectores políticos de Estados Unidos.
“Durante meses he sido víctima de la injuria del señor Leyva”, escribió Petro, acusando al exfuncionario de traición y de actuar movido por un “acto de venganza bárbaro y canalla”.
Fractura de confianza
Petro aseguró que nombró a Leyva como canciller “sin ningún cálculo político”, creyendo que tenía una “genuina vocación de paz”, pero terminó descubriendo otra realidad: “Pensé que había sido perseguido por su compromiso con la paz, pero hoy creo que también buscaba cosas menos santas”.
El Presidente reveló tensiones internas que datan de su negativa a aceptar designaciones de tipo familiar dentro del Gobierno: “No quise que su hijo ocupara una embajada o la Cancillería, como si la democracia fuera hereditaria”.
También mencionó hechos que comprometerían la transparencia de la licitación de pasaportes cuando Leyva era canciller: “Estoy convencido que ese proceso estaba impregnado de corrupción desde sus inicios”, afirmó, asegurando que él mismo ordenó detenerlo en Consejo de ministros.
Doble moral
Petro fue más allá y arremetió contra lo que llamó “la oligarquía colombiana”, de la cual considera que Leyva forma parte. “La traición, el asesinato, la mentira, son sus normas desde hace dos siglos”, escribió. Según el jefe de Estado, este sector del poder busca perpetuar privilegios, desconoce a líderes de origen indígena o afrodescendiente, y ha utilizado el Estado como un medio para enriquecerse.
“Colombia es bella, pero también hay mucha oscuridad en su historia”, sentenció Petro, al tiempo que denunció el intento constante de las élites por eliminar cualquier expresión de cambio.
«Lobby» en las giras presidenciales
En otro tramo del mensaje, el presidente denunció la presencia constante del hijo de Leyva en giras internacionales, insinuando que cumplía un rol similar al de un lobista. “Me disgustaba que en mis giras oficiales siempre llegara su hijo a las comidas de la delegación. No estaba bien, parecía un ‘lobbista’ de negocios”, dijo Petro.
Narró incluso un episodio en Chile, durante la conmemoración de los 50 años del golpe contra Salvador Allende, donde su incomodidad fue evidente. “Confieso que con ayuda del presidente Boric, me escapé a Isla Negra, a la casa de Pablo Neruda… trato de escapar a ver los lugares de los libros que leí”.
Tensión política
Las declaraciones del mandatario se producen después de la publicación de El País, donde se afirma que Álvaro Leyva habría buscado apoyo entre asesores del expresidente Donald Trump y sectores del Partido Republicano para promover una salida anticipada de Petro del poder. El presidente calificó esto como una “traición” y anunció que presentará pruebas ante la Fiscalía por presunta sedición.
¿Y el Acuerdo Nacional?
Aunque Petro ha insistido en construir un “Acuerdo Nacional”, asegura que el caso Leyva muestra que para sectores de poder eso no es más que un “discurso fantasmagórico”. “Traicionan, aunque siempre hay que insistir en el acuerdo y la paz”, escribió, reafirmando que, pese a las traiciones, su Gobierno sigue apostando por la reconciliación.
La Chiva de Urabá continuará informando sobre esta crisis política que sacude el alto gobierno, y que deja en evidencia las tensiones internas y los desafíos para la estabilidad democrática del país.


