Por muerte de Maxi en bus intermunicipal, la ministra de Transporte exige investigación

El caso de Maxi, un perrito que murió por asfixia tras ser transportado en la bodega de un bus intermunicipal, generó indignación y puso bajo la lupa las condiciones en que viajan las mascotas en el transporte público. El hecho ocurrió cuando Maxi, a pesar de cumplir con todos los requisitos exigidos para el transporte de animales, fue obligado a viajar en el compartimiento inferior del bus, sin ventilación ni supervisión. Al llegar a la terminal de Medellín, ya no presentaba signos vitales.

El personal de Copetrán no permitió que lo supervisaran durante el trayecto. La situación fue denunciada por los dueños de Maxi y rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde cientos de usuarios expresaron su dolor, indignación y reclamos de justicia.

Ante la gravedad del hecho, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, se pronunció de manera enérgica a través de su cuenta de X (antes Twitter). En su mensaje, exigió una investigación rigurosa.

La ministra también enfatizó que el transporte público tiene la obligación de garantizar condiciones dignas y seguras, no solo para las personas, sino también para los animales de compañía.

La Superintendencia de Transporte ya abrió una investigación para establecer si hubo negligencia por parte de Copetrán o violación de la normativa vigente sobre el transporte de mascotas.

El caso de Maxi reabre el debate sobre la falta de protocolos universales para el transporte seguro de animales en buses intermunicipales. Aunque la normativa exige que los animales estén en guacales y que se garantice su bienestar, muchas empresas aún optan por llevarlos en las bodegas.

Organizaciones defensoras de los derechos de los animales han convocado movilizaciones pacíficas en varias ciudades y exigen sanciones ejemplares. Además, han hecho un llamado al Congreso para que se reglamente de manera estricta y nacional el transporte de mascotas.

Mientras tanto, en redes sociales, la etiqueta #JusticiaParaMaxi sigue posicionada como tendencia, y se ha convertido en símbolo de lucha por los derechos de los animales en Colombia.

En Urabá, como en el resto del país, muchos dueños de mascotas se sienten identificados con el dolor de esta familia. “Maxi era un miembro más de nuestro hogar. Lo entregamos a una empresa que prometía seguridad, y nos lo devolvieron sin vida”, expresó entre lágrimas su dueña.

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