La Policía Nacional anunció el regreso del Bloque de Búsqueda, una fuerza élite compuesta por más de 400 uniformados que tendrá como misión desmantelar las organizaciones cr1min4les que operan en el Valle de Aburrá. Esta ofensiva se convierte en una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno para frenar la escalada de hom1cidi0s, ext0rsiones y demás delitos que afectan la s3guridad en Medellín y sus municipios vecinos.
La operación se concentrará en atacar de manera directa a las estructuras más poderosas y violentas de la región, entre ellas Los Chatas, Pachelly, Los Triana, La Terraza, El Mesa, el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), el Tren de Aragua y el Tren del Llano. Según las autoridades, estos grupos no solo se disputan el control del microtráfico y las rentas ilegales, sino que también ejercen presión sobre las comunidades mediante amenazas y cobro de extorsiones.
El nombre de Bloque de Búsqueda evoca al histórico grupo conformado en los años 90, que fue decisivo en la persecución y caída de Pablo Escobar. En esta nueva etapa, la estrategia se centra en inteligencia criminal, operaciones quirúrgicas y judicialización efectiva de cabecillas para golpear la estructura financiera y de mando de estas organizaciones.
“Queremos devolverles la tranquilidad a los habitantes del Valle de Aburrá. La instrucción es clara: vamos por los máximos responsables de la violencia en la región”, señaló un vocero de la Policía Nacional durante el anuncio de la estrategia.
La ofensiva contará con apoyo interinstitucional de la Fiscalía General de la Nación y de la Fuerza Pública, lo que permitirá agilizar órdenes de captura y judicializar a los responsables de homicidios, desplazamientos forzados y otros delitos de alto impacto.
Con esta acción, el Gobierno espera reducir los índices de violencia que han tenido un repunte en los últimos meses, especialmente en las comunas de Medellín y en municipios como Bello, Itagüí y Envigado, donde los enfrentamientos entre bandas han cobrado numerosas vidas.


