Un juez penal del circuito especializado condenó a 15 años y 4 meses de prisión al suboficial retirado del Ejército Nacional, Richard Antonio Pérez, tras ser hallado responsable del delito de tortura agravada contra su hijo adoptivo, un menor de tan solo 5 años de edad, en hechos ocurridos en Medellín.
La decisión judicial se dio luego de valorar las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación durante el juicio oral, que evidenciaron un patrón de violencia extrema contra el niño.
Por los mismos hechos, Richard Antonio Pérez ya había sido condenado en agosto de 2019 a 33 años y 4 meses de prisión por el delito de homicidio agravado con dolo eventual.
Lo llevó muerto al hospital
De acuerdo con la investigación, el 6 de febrero de 2016 el hoy condenado llevó al menor a un centro asistencial de Medellín sin signos vitales, asegurando que el niño había sufrido un vómito severo. No obstante, los estudios del Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinaron que la muerte fue consecuencia de una fuerte golpiza que le ocasionó graves afectaciones internas.
El dictamen forense estableció que el menor presentaba múltiples lesiones, entre ellas traumatismos severos en órganos vitales y una fractura en el antebrazo izquierdo que nunca fue tratada. Además, se evidenciaron signos de desnutrición y lesiones de diferentes momentos, lo que indicaría maltrato continuado.
La Fiscalía también demostró que, en 2013, el condenado obtuvo la custodia del menor en Granada (Meta) mediante engaños, pese a no ser su padre biológico. Durante tres años, el niño fue mantenido alejado de su madre, quien intentó recuperarlo sin éxito.
Asimismo, se estableció que desde octubre de 2015 el menor permanecía encerrado en una vivienda del centro de Medellín, sin acceso a educación ni contacto con otros niños, en condiciones de abandono y vulnerabilidad.
Este nuevo fallo refuerza la responsabilidad penal del exsuboficial y evidencia la gravedad de los hechos que conmocionaron a la ciudad.


