El Gobierno Nacional anunció un nuevo paquete de apoyo económico para el campo colombiano, con una inversión superior a los 147.000 millones de pesos destinada a facilitar el acceso al crédito y fortalecer la producción agropecuaria.
A través del Finagro, el Ministerio de Agricultura habilitó estos recursos con el objetivo de subsidiar tasas de interés y reducir el saldo de las inversiones de campesinos y productores rurales.
Esta estrategia se implementa mediante las Líneas Especiales de Crédito (LEC) y el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), herramientas que buscan impulsar nuevos proyectos productivos, fortalecer la agroindustria y garantizar mejores condiciones de vida en el campo.
Los recursos, disponibles desde el 17 de abril de 2026, podrán ser solicitados por pequeños productores a través del Banco Agrario de Colombia y otras entidades financieras vinculadas.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, aseguró que el acceso al crédito debe convertirse en un derecho para quienes sostienen la producción de alimentos, destacando que estas medidas buscan democratizar el financiamiento rural y fortalecer la Reforma Agraria.
Por su parte, desde Finagro se indicó que estas líneas permitirán movilizar más de 88.000 millones de pesos en créditos con tasas subsidiadas, beneficiando especialmente a pequeños productores de bajos ingresos, quienes podrán acceder a reducciones de hasta 11,2 puntos porcentuales en las tasas de interés.
Esto significa, por ejemplo, que una pequeña productora de cacao podría pagar alrededor de 5.000 pesos mensuales de interés por cada millón de pesos financiado, facilitando el desarrollo de sus proyectos productivos.
Además, el Incentivo a la Capitalización Rural contará con una bolsa superior a los 52.000 millones de pesos, más 6.000 millones adicionales destinados al fortalecimiento del sector arrocero, apoyando inversiones en maquinaria, infraestructura y sostenibilidad.
El presidente del Banco Agrario, Hernando Chica Zuccardi, calificó la medida como una oportunidad clave para que los productores accedan a mejores condiciones financieras y puedan sacar adelante sus iniciativas.
Los beneficios tendrán un enfoque territorial, priorizando zonas estratégicas como Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA), Zonas de Reserva Campesina y Distritos Agrarios, con el fin de fortalecer la soberanía alimentaria y reducir brechas en el campo.
En estos territorios, los apoyos podrán cubrir hasta el 40% de la inversión para pequeños productores de bajos ingresos, lo que representa un alivio significativo para quienes buscan mejorar su productividad y competitividad.


