El expresidente Álvaro Uribe Vélez agradeció al Gobierno Nacional por autorizar el traslado de su hermano, Santiago Uribe Vélez, a una guarnición militar, luego de que fuera condenado a 28 años de prisión por la Corte Suprema de Justicia.
A través de su cuenta en la red social X, Uribe manifestó:
“Agradezco al Gobierno Nacional, en nombre de mi familia, que no obstante ser yo opositor, se autorizó el traslado de mi hermano Santiago a una guarnición militar”.
El líder del Centro Democrático explicó que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, le informó que fue el presidente Gustavo Petro quien aceptó las razones expuestas en la solicitud de traslado.
Además, aseguró que la defensa de su hermano continuará adelantando acciones para intentar revertir la condena.
“Los abogados seguirán en la búsqueda de pruebas sobrevinientes para que se corrija la enorme injusticia de su condena”, afirmó el exmandatario.
Petro: “Prometí respetar a la oposición y cumplí”
Horas después, el presidente Gustavo Petro respondió a la publicación de Álvaro Uribe y aseguró que la decisión hace parte del compromiso que asumió al llegar al Gobierno de respetar a la oposición y no actuar por retaliaciones políticas.
A través de su cuenta de X, el mandatario escribió:
“Prometí respetar a la oposición y no actuar con venganza. Prometí que no molestaría a la familia del presidente Uribe o a él en mi gobierno. Cumplí”.
Con ese mensaje, Petro afirmó que durante su administración ha mantenido la promesa de no emprender acciones contra el expresidente Uribe ni contra su familia por razones políticas.
La condena contra Santiago Uribe
Santiago Uribe Vélez fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 28 años de prisión tras ser hallado responsable de los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado.
De acuerdo con la sentencia, el alto tribunal concluyó que participó en la creación y financiación del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles, organización que operó en el municipio de Yarumal, Antioquia. La decisión judicial también lo vinculó con el homicidio de Camilo Barrientos, ocurrido en 1994.
Mientras la defensa de Santiago Uribe insiste en presentar pruebas sobrevinientes para buscar una revisión de la condena, la sentencia de la Corte Suprema continúa vigente.


