Después de años de debates y solicitudes del sector cultural, la denominada Ley de la Música fue aprobada en último debate por la Plenaria de la Cámara de Representantes y quedó lista para la sanción presidencial, convirtiéndose en una de las reformas más importantes para el fortalecimiento de la industria musical en el país.
La iniciativa fue construida mediante un trabajo conjunto entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, el Consejo Nacional de Música, organizaciones del sector artístico y el Congreso de la República, con el objetivo de mejorar las condiciones económicas, jurídicas y de reconocimiento para músicos, compositores, intérpretes, productores y gestores culturales.
Fondo Especial para la Música
Uno de los principales puntos de la nueva legislación es la creación del Fondo Especial para la Música, un mecanismo destinado a financiar proyectos de creación, formación, circulación e investigación musical en todo el territorio nacional.
Según lo aprobado por el Congreso, el fondo operará bajo una lógica similar a la del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, permitiendo que parte de los recursos generados por el propio sector musical sean reinvertidos en su fortalecimiento y crecimiento.
Artistas y creadores
La ley también incorpora incentivos económicos para quienes hacen parte de la industria musical. Entre ellos se destaca la exención del IVA para la compra de instrumentos musicales, así como de software y hardware utilizados en procesos de creación sonora.
Asimismo, la norma contempla medidas orientadas a facilitar la movilidad de artistas y personal técnico tanto dentro como fuera del país, incluyendo disposiciones relacionadas con el transporte de instrumentos en vuelos y el impulso de mecanismos que faciliten la obtención de visas para actividades artísticas internacionales.
Mujeres y artistas emergentes
Otro de los aspectos destacados de la legislación es su enfoque en la inclusión y la diversidad cultural.
La nueva ley establece que los festivales financiados con recursos públicos deberán garantizar al menos un 40 % de participación de artistas emergentes y mujeres músicas, con el propósito de ampliar las oportunidades para sectores históricamente subrepresentados en la industria.
Además, incorpora un capítulo especial destinado a la protección, promoción y fortalecimiento de las músicas tradicionales y comunitarias, reconociéndolas como expresiones fundamentales de la identidad cultural y del patrimonio de los territorios colombianos.
Derechos de autor
La norma también fortalece las garantías relacionadas con los derechos de autor y convierte en herramienta legal el Sistema de Información de la Música (SIMUS), una plataforma que permitirá recopilar información más precisa sobre el sector para orientar la formulación de políticas públicas y evaluar el impacto de las inversiones culturales.
Desde el Ministerio de las Culturas señalaron que la aprobación de esta ley representa un avance histórico para consolidar un marco de financiación, participación y reconocimiento acorde con las necesidades actuales de una de las expresiones artísticas más importantes del país.
Con la aprobación en el Congreso, la Ley de la Música queda ahora a la espera de la sanción del presidente de la República para entrar oficialmente en vigencia.


