A propósito del 9 de febrero, Día del Periodista

Por Jairo A. Banquett

“Joven periodista hágase bachiller”, solía decir el humorista y periodista inmolado Jaime Garzón.

Garzón decía verdades en medio de las risas, “¿qué tanta verdad, había en sus palabras al mandarnos a estudiar? ¿Qué tanta verdad estamos buscando o estamos diciendo?

¿Hay algo para celebrar en el día del periodista? Creo que no, tal vez hay algo que conmemorar.

Hoy recibimos felicitaciones, nos llaman valientes, siempre y cuando las informaciones y las opiniones no afecten a nuestros transitorios aduladores.

Para este día algunos tienen la osadía de llamarnos valientes en público, mientras en privado nos hacen saber que tienen el respaldo del fusil para callarnos.

Hoy nos invitan a almorzar quienes nunca nos saludan y nos señalan de manera temeraria, cuando los medios les sirven de caja de resonancias en la coyuntura electoral.

Nos felicita el empresario por un cumplido social, siempre y cuando nuestras publicaciones no afecten sus servicios, mercancía, producción o negociados.

Nos censura el poder, y nos somete el poder dueño de los grandes medios de comunicación, dueños del poder político.

Nos autocensuran nuestros propios miedos e intereses, nos autocensura la necesidad de llevar pan a nuestras mesas, nos autocensura el deseo de criar a nuestros hijos, nos autocensuramos por la presión de quienes ejercen la autoridad del Estado y quienes le compiten de facto.

Hoy discutimos en la cabina de radio Antena Stereo, sobre los hechos y personalidades intocables, y ¿por qué?

Hicimos la lista de tres o cuatro temas y nos llena de rabia tener que callar, y mientras no podamos buscar la verdad, acercarnos a la verdad no hay nada que celebrar. Seguiremos en el caso del periodismo de Urabá, diciendo la verdad que no vaya a ser fusilada.

Espero que algún día, construyamos en Colombia de verdad, un Estado Social de Derecho, más allá de la letra muerta, en donde los poderes se respeten, en donde jueces y fiscales,  policías, procuradores, contralores, presidentes, legisladores y magistrados no sigan abusando del poder en beneficio propio o sus dueños, ojalá respeten y lleguen a ser ejemplo para que nadie, para que ningún colombiano se sienta con derecho a competir con el Estado y tomar justicia por propia mano, cuando eso ocurra tendremos libertades de informar y opinar sin temor.

Felicidades jóvenes periodistas, sigan insistiendo en cambiar el mundo.

error: Content is protected !!