El equipo Arauca FC se consagró campeón del torneo principal de Baby Fútbol en la categoría Sub-13, certamen disputado en Medellín y considerado uno de los eventos formativos más importantes del país.
La competencia reunió a decenas de escuelas y clubes de distintas regiones de Colombia, además de delegaciones invitadas del exterior, convirtiéndose en una verdadera vitrina del talento juvenil.
El Baby Fútbol, que cada año se desarrolla en escenarios de la capital antioqueña, es una fiesta deportiva, un espacio de integración, disciplina y formación en valores. En este torneo han surgido figuras que luego dan el salto al fútbol profesional, por lo que cada edición es seguida de cerca por entrenadores, visores y academias.
Durante la competencia también hicieron presencia clubes de la subregión de Urabá, que dejaron en alto el nombre del territorio con actuaciones destacadas. Sin embargo, fue Arauca FC el equipo que logró avanzar con paso firme hasta la gran final.
En el partido definitivo, el conjunto araucano enfrentó al equipo Área Chica de Montería.
El inicio fue complejo: Arauca FC se fue al descanso con un marcador adverso de 2-0. Lejos de rendirse, los jóvenes futbolistas mostraron carácter, orden táctico y fortaleza mental.
En el segundo tiempo cambiaron la historia del juego y, en los últimos 15 minutos del encuentro, anotaron tres goles que sellaron una remontada memorable para imponerse 3-2 y quedarse con el título.
La celebración fue inmediata
Jugadores, cuerpo técnico y familiares protagonizaron escenas de emoción en una cancha que ha visto pasar generaciones enteras de niños soñando con ser futbolistas profesionales.
Este triunfo representa un logro deportivo histórico para el departamento de Arauca, que tuvo representación protagónica en uno de los torneos formativos más importantes de Colombia.
Más allá del trofeo, el campeonato resalta el trabajo silencioso que se realiza en las escuelas deportivas del oriente del país, donde el fútbol se convierte en una herramienta de transformación social, disciplina y esperanza.
Arauca FC ganó el torneo y sembró ilusión, orgullo regional y dejó claro que el talento también nace y se forma en los rincones más apartados del país.


