Bogotá se encuentra en alerta tras confirmarse la fuga de Pedro David Nieves Mosquera, condenado a 28 años de prisión por secuestro extorsivo, quien escapó de la cárcel La Picota durante la visita de hombres, alrededor de las 4:20 de la tarde mediante la modalidad del “cambiazo”.
Según información preliminar, Nieves Mosquera habría intercambiado su lugar con uno de sus visitantes, logrando abandonar el penal por la puerta principal haciéndose pasar por un civil. El visitante que permitió la maniobra fue identificado como Alexander Marulanda Ríos, quien no logró salir de La Picota y quedó retenido por los guardias al evidenciarse la ausencia del interno.
Posible complicidad interna
Las autoridades confirmaron que adelantan investigaciones para esclarecer cómo se ejecutó el plan de fuga y determinar si hubo fallas en los controles de seguridad o participación de funcionarios dentro del penal.
El INPEC emitió un pronunciamiento en el que confirmó la evasión, anunció la apertura de investigaciones disciplinarias internas y aseguró que se coordina con la Policía Nacional y la Fiscalía para intensificar la búsqueda del prófugo, considerado de alta peligrosidad.
⚖️ ¿Qué le espera al visitante?
Alexander Marulanda Ríos, quien presuntamente se prestó para suplantar al recluso fugado, podría enfrentar varios delitos contemplados en el Código Penal colombiano: Favorecimiento a la fuga: penalizado con entre 6 y 12 años de prisión, con agravantes cuando el fugitivo está condenado por delitos graves como secuestro extorsivo.
Falsedad personal o documental, si se comprueba que usó o permitió el uso indebido de identidad.
Concierto para delinquir, si la investigación determina que hubo coordinación previa con terceros, incluyendo posibles funcionarios.
Por su parte, Nieves Mosquera sumaría a su historial una nueva imputación por fuga de presos, que contempla penas adicionales de 3 a 6 años.
La fuga reaviva las alarmas sobre la vulnerabilidad de los centros penitenciarios de mediana y alta máxima seguridad.
Mientras continúa el operativo de búsqueda, las autoridades piden a la ciudadanía colaborar con información que permita ubicar al fugitivo.
Otras fugas recientes en cárceles de Bogotá y Boyacá
La fuga de Pedro David Nieves Mosquera no es un hecho aislado. En los últimos meses se han registrado varias evasiones en centros penitenciarios de alta seguridad del país, especialmente en Bogotá y Boyacá, lo que ha encendido las alarmas sobre la capacidad operativa del sistema carcelario.
En abril de 2025, otro interno de la cárcel La Picota, identificado como Rodolfo Alexander Lizcano, escapó tras romper una ventana de su celda y descender por tuberías de aguas residuales hasta la planta baja, logrando abandonar el penal sin ser detectado en los controles iniciales. El INPEC confirmó entonces la fuga y anunció operativos de búsqueda.
En junio de 2024, dos reclusos también se evadieron de La Picota durante la madrugada. Las primeras investigaciones señalaron presuntas fallas en los sistemas de vigilancia nocturna, y la Procuraduría General de la Nación abrió una indagación formal para establecer posibles responsabilidades disciplinarias dentro del cuerpo de custodia.
En el departamento de Boyacá, la cárcel de máxima seguridad de Cómbita también afrontó un grave incidente en octubre de 2025, cuando Nelson Ocampo Morales, conocido como “El Diablo” o “Jean Carlo” y condenado a 33 años por homicidio agravado, logró escapar presuntamente por una ventana del patio 1 y superar el muro perimetral.


