Algunos alcaldes y muchos funcionarios propiamente dichos han cogido una «cosa» en pensar y decir que cuando se hacen respetuosas insinuaciones sobre el manejo administrativo, legislativo, ejecutivo, que sé yo, se está atacando a su persona.
El funcionario público no sé si valga el término es «impersonal», es decir: sus rabias, celos, inquinas, señalamientos deben quedar congelados en lo íntimo y debiera como humano solamente referirse a los temas ciudadanos que debe controvertir. También uno como hombre de a pie que cuestiona o aplaude una gestión o hechos momentáneos que no les parece, debe guardar cordura y respeto a lo que atañe a su vida privada o íntimas desviaciones o creencias.
Por mi parte siempre he cuestionado al empleado y respetado al ser per se. Otra «cosa», las obras públicas y otras que se realicen en su trajín administrativo, legislativo, ejecutivo que sé yo, no son un regalo para echárselo en cara a nadie, es la consecuencia lógica de ser elegidos, pues se eligen para que «hagan», gestionen y tengan tanto el pueblo como ellos satisfacciones que aplaudir, vitorear, retratar, ejemplarizar, saludar o en algunos casos–pocos por cierto—reprochar, señalar o despotricar de los malos resultados administrativos como naturales ciudadanos o ciudadanas.
En conclusión: si hay que aplaudir se aplaude, como si hay que churria se churrea y eso no tiene porqué crear ningún problema con amigos que a veces se abrogan el derecho de «torcer ojos», o simplemente descariñar, pues óigase; las gestiones comunitarias no son regalos son los hechos naturales del «deber ser».

Colorario: en democracia quien lo hace bien debe repetir como en el fútbol, alineación ganadora no se cambia. También hay que dejar en claro como dice el disco: «lo que no sirve se bota», o no se vota por él y que no joda más.
ROCOSA 1: ahora aplaudo a Felo-alcalde, pues está haciendo las «cosas» bien y tiene el reto de seguirlo haciendo mejor y mejor. Mañana si falla también con el valor cívico que me caracteriza diré lo contrario. Esa es labor que debemos hacer quienes a través de nuestros escritos tenemos mucha opinión a favor. Dios, gracias.
ROCOSA 2: quejas hay de cierta mala atención por un porcentaje importante de funcionarios del Hospital y el Municipio. A mí me han atendido bien, pero ese no es el hecho. Solo soy una parte insignificante, lo ideal es que sea un todo.
Atendido y satisfecho. Con mucho cariño, un abrazúo. Se las dejo ahí, Roco…


