Con la participación de autoridades locales y regionales, en el municipio de Mutatá se realizó un Consejo de Seguridad para analizar la situación derivada del paro que se mantiene sobre la vía Mutatá – Dabeiba, el cual ha generado graves afectaciones a la movilidad y la economía local.
El encuentro contó con la presencia de la Personería Municipal, el secretario de Gobierno, representantes de la Defensoría del Pueblo Regional, la Policía Nacional, el Ejército Nacional, delegados de la Gobernación de Antioquia y el alcalde Jairo Ortiz.
Durante la reunión se abordaron temas relacionados con la seguridad ciudadana, las medidas de protección y el cubrimiento de los medios de comunicación, así como la posibilidad de establecer un diálogo directo con las comunidades indígenas involucradas en la protesta.
La comunidad indígena local no participa del paro
Uno de los puntos destacados fue la aclaración de que la comunidad indígena de Mutatá no está participando activamente en el paro. Sin embargo, representantes de las comunidades movilizadas informaron que no permitirán la apertura de un corredor humanitario mientras la situación no sea resuelta mediante acuerdos concretos.
Las autoridades locales expresaron su preocupación por la prolongación de los bloqueos y los efectos que estos generan sobre el abastecimiento y la seguridad de los habitantes de la región.
Pérdidas económicas superan los $2.000 millones
De acuerdo con los reportes presentados durante el consejo, las pérdidas económicas derivadas del paro superan los 2.000 millones de pesos, afectando especialmente a transportadores, comerciantes y pequeños productores que dependen del tránsito por esta vía principal del Urabá antioqueño.
El alcalde Jairo Ortiz llamó al diálogo y a la concertación como vías para resolver la situación sin recurrir a la fuerza ni afectar más a la población civil.
Llamado a la intervención regional
Las autoridades solicitaron el acompañamiento permanente de la Gobernación de Antioquia y del Gobierno Nacional para garantizar la seguridad y facilitar una mesa de concertación con las comunidades.
El Consejo Extraordinario concluyó con el compromiso de mantener la vigilancia sobre la zona y continuar buscando soluciones que permitan restablecer la movilidad y la normalidad económica en el eje Mutatá – Dabeiba.


