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Dabeiba cultiva paz con aroma de café

En medio de las frías e imponentes montañas dabeibanas, un sol de esperanza se posa en los granos de café que aromatizan al corregimiento de Camparrusia, en Dabeiba, Antioquia. Allí, cientos de caficultores trabajan día a día con la convicción de escribir una nueva historia en sus comunidades. En esta región no solo se cultiva café, sino los sueños e ilusiones de los más de 370 miembros de la Asociación de Productores del Alta Calidad de Dabeiba –APROCAD.

“Para mi este territorio es todo, es la vida, es paz, es prosperidad”, dice emocionada Soraida Salas, representante legal de esta Asociación. Pero no siempre ha sido así. Ella y cientos de familias más, tuvieron que salir de esta región en busca de refugio, víctimas de la violencia, que se vivía en la zona. Años más tarde, con la estabilización del territorio, lograron retornar con el anhelo de una nueva oportunidad para sembrar paz a través del cultivo de café. Fue de la mano de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que este sueño se convirtió en realidad.

En el 2018, APROCAD soñó con tener en el corazón de sus montañas, una central de beneficio de café cereza que les permitiera facilitar el trabajo de los más de 1.500 caficultores asentados en este municipio, por lo que plasmaron esa iniciativa en los Planes de Acción para la Transformación Regional. En el 2019, gracias al trabajo conjunto entre la Agencia de Renovación del Territorio (ART) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), esa iniciativa se convirtió en un proyecto viable y sostenible que hizo realidad ese sueño.

“Sin los PDET, esta central no hubiera sido una realidad porque antes de que llegara la ART, en temas de procesos y costos no había otra entidad que pudiera hacerle frente, con los PDET gracias a Dios fueron capaces”, relata doña Soraida. En el 2020 en medio de la pandemia, en compañía del presidente Iván Duque, les fue entregada a los productores la Central de Beneficio de Café Cereza, una obra que les ha permitido optimizar la producción del café.

Con la obra en marcha, los cientos de familias que en años anteriores procesaban el café de manera artesanal y que viajaban dos, tres y hasta cuatro horas hasta Dabeiba para poder venderlo, ahora lo hacen a solo cinco o 10 minutos de sus fincas. “Hoy me voy a coger café y por la tarde tengo plata, esa es la gran diferencia”, continúa doña Soraida.

Unaldo Sánchez, caficultor y miembro de APROCAD, cuenta que “ahora producimos un café de mejor calidad y que el mundo entero vea que desde Dabeiba, un territorio campesino, estamos trabajando por la paz y un cultivo de calidad, es un motivo de orgullo”. Esta Central tuvo una inversión de más de $ 2.700 millones que están mejorando la calidad de vida de los caficultores y transformando este territorio.

Un Aroma de Paz

Con la Central de Beneficio funcionando, los sueños de estos campesinos se hicieron aún más ambiciosos y encontraron aliados para producir un café que quiere conquistar los paladares de los hogares colombianos, y porque no, del mundo. Fue entonces cuando, en alianza con la Cooperativa de Café de Occidente y el apoyo de la ART, nació este año, la marca Aroma de Accidente, Edición Especial Dabeiba. “El café que usted hoy se está tomando, es gracias al trabajo conjunto de toda una región, de familias que le han puesto el amor y las ganas para sacar buenas calidades de café”, dice orgullosa doña Soraida. 

Actualmente, este producto hace parte de Paissana, una marca creada por el Gobierno Nacional para impulsar los productos agrícolas de los campesinos que viven en las regiones más golpeadas por la violencia y la pobreza, y que distribuyen en los principales almacenes del grupo Éxito y Carulla del país.

“Para nosotros, este empaque, este café que es de nosotros y este logo significa región, paz, prosperidad”, concluye doña Soraida, conmovida al saber el largo y complejo camino recorrido y feliz por los logros que han alcanzado gracias a la unidad de todos los productores.

Hoy, en los campos de café se respira desarrollo, pujanza, tranquilidad y paz. Para las más de 1.500 familias cafeteras asentadas en 28 veredas de Dabeiba, esta edición especial del café Aroma de Occidente ha trazado la ruta del desarrollo económico en sus comunidades. Madres cabeza de hogar, jóvenes y hombres víctimas de la violencia, vieron en este grano la esperanza que los ha guiado hacia la renovación de sus territorios.

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