El pasado jueves 1 de octubre, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, anunció a través de sus redes sociales que dio positivo para coronavirus junto a su esposa, Melania Trump. Aclaró que se encontraban ‘bien’ y que seguiriá ejerciendo sus funciones desde la Casa Blanca.
«Esta noche la Primera dama y yo dimos positivo de covid-19. Empezaremos inmediatamente nuestro proceso de cuarentena y de recuperación. ¡Superaremos esto JUNTOS!», escribió el mandatario en Twitter la noche del 1 de Octubre.
El anuncio, a menos de un mes de las elecciones presidenciales a las que marcha en desventaja en los sondeos frente al candidato demócrata Joe Biden, ya sacudió la campaña.
El mandatario, de 74 años de edad, quien minimizó la importancia de la pandemia y no usó públicamente mascarillas hasta julio, se encuentra en estado de obesidad con 110 kilos por 1,90 metros, lo que aumenta el riesgo de enfermar gravemente de covid-19 según los CDC.

Fue trasladado al hospital Militar Walter Reed
A pesar de inicialmente haber manifestado que se encontraba en buenas condiciones, Trump fue trasladado el viernes 2 de octubre al Hospital Militar Walter Reed, a las afueras de Washington, para recibir un cuidado más intensivo por parte de su equipo médico. Además, se conoció que antes del suceso Trump tuvo que recibir oxígeno porque sus niveles en sangre habían caído y tenía dificultades respiratorias:
«Llegué al hospital, no me sentía muy bien, pero ahora me encuentro mucho mejor. Estamos trabajando duro para volver del todo. Tengo que volver porque todavía tenemos que hacer a Estados Unidos grande de nuevo (…) Creo que estaré de vuelta pronto. Quiero terminar la campaña según lo que hemos planeado. Vamos a ganarle a este coronavirus, o como lo quieran llamar», aseveró Trump en un video que grabó desde el centro médico.
Trump también mencionó a su esposa. Dijo que ella está manejando bien el tema del contagio. Además, agradeció las muestras de ‘amor’ de los estadounidenses y personas del mundo.
En la mañana del sábado 3 de octubre, el equipo médico de Trump anunció que el presidente ya no tenía fiebre, no necesitaba oxígeno y evolucionó muy bien.
Las imprudencias de Trump y su regreso a la Casa Blanca
Debido a las presiones de Trump para ser dado de alta, ya que su hospitalización lo hacía lucir débil justo en el momento de la recta final de la campaña presidencial, la noche del lunes 5 de octubre, con tapaboca, traje y corbata, abandonó caminando el centro médico. Minutos antes prometió a través de Twitter que «pronto» retomaría la campaña para las elecciones del 3 de noviembre.
El mandatario fue trasladado en helicóptero a la Casa Blanca, donde, aun contando con la presencia de otras personas, se quitó la máscara y levantó el pulgar al llegar.

Luego de ingresar a la residencia presidencial, el mandatario insistió en comparar al coronavirus con una gripe común pese a los existen estudios de científicos y estadísticas que demuestran la gravedad del asunto. De hecho, el martes 6 de octubre escribió en su cuenta de Twitter:
“La temporada de gripe está llegando. Mucha gente muere al año, a veces unas 100.000 y a pesar de una vacuna, la gente muere de gripe. ¿Vamos a cerrar por eso el país? No, hemos aprendido a vivir con eso, justo como estamos aprendiendo a vivir con el covid-19”.
Otra acción del presidente que fue duramente criticada fue su ‘paseo’ a las afueras del Hospital el domingo 4 de octubre, pese a que aún está enfermo con covid-19 y en una etapa muy contagiosa de la enfermedad. Desde médicos y expertos hasta miembros del Servicio Secreto catalogaron la movida de Trump como irresponsable al extremo.
A pesar de los comentarios y acciones de Trump, Sean Conley, médico personal del mandatario, reconoció que este aún no está fuera de peligro: “Estamos un poco en terreno no explorado, al tratarse de un paciente que ha recibido el tipo de terapias que él ha recibido en un punto tan temprano de su tratamiento», aseguró Conley.


