Jhon Fredy González, el fundador de Consumax se defiende en Libertad

El papel que jugó Jhon Fredy González; según la Fiscalía General de la Nación en el caso Consumax, despertó sinsabores entre quienes lo conocen de toda la vida en Urabá.

Durante el proceso aunque los comentarios y pruebas aducían su inocencia, para la Fiscalía, se trataba de un importante miembro de las Autodefensas, quien  según ellos había crecido  su empresa con apoyo de los paramilitares, por eso le abrieron proceso penal a John González y cinco de sus empleados, más extinción de dominio de 18 supermercados y otras propiedades.

Tras las capturas fueron recluidos  en la estación La Candelaria, un centro de paso en Medellín, días después les otorgaron medida de aseguramiento en un domicilio que tendría que ser fuera de Urabá.

González nunca concedió entrevistas a pesar de ser contactado por medios locales y nacionales, pero al quedar en  libertad el14 de febrero de 2023, habló con La Chiva de Urabá.

Hoy, luego de un par de meses de estar en  libertad, nuevamente le pedimos que nos cuente su experiencia,  y conocer detalles de cómo fueron sus días de reclusión en Medellín y en su residencia, y cómo afronta su vida en libertad.

La CH de U: ¿Cómo fue su detención y que pensó en ese momento?

Jon Fredy González, el hombre que duró 26 años para montar los Supermercados Consumax.

JFG; Ese recuerdo doloroso será difícil de borrar de mi mente…

fue en la madrugada del 04 de marzo de 2020, como todos los días madrugaba a trabajar como lo había hecho en más de 20 años de mi empresa; salí de mi  residencia rayando las cinco de la mañana, avancé unos metros y  mi mundo se detuvo, al ver carros con luces altas encegueciéndome, hombres encapuchados apuntándome con armas cortas y largas, que me gritaban, le daban golpes a la ventana del que hasta ese día fue mi carro, me intimidaron a tal punto que pensé, “Dios mío me van a secuestrar” jamás imaginé que era el Estado con semejante operativo porque según ellos yo era un delincuente extremadamente peligroso.

Aún sin entender abrí  las puertas del carro temiendo por mi vida, veo policías, me estaban grabando con muchos celulares, me leen cargos y pienso que se equivocaban de persona, pero era un hecho; habían venido por mí, yo era su objetivo, me leyeron mis derechos, me subieron a mi propio carro y custodiado por todos lados, esposado y con mi mente en blanco supe que estaba viviendo una pesadilla que parecía extraída de cualquier película de terror, me sentí en el cuerpo de otra persona, desee que todo fuera mentira y que al cerrar los ojos todo volvería a la normalidad, pero no fue así, esa madrugada fue la más larga de mi vida, el sol no quería salir, todo a partir de ese momento fue oscuro.

La Ch de U: ¿Qué más pasó por su mente? ¿Qué más perdió, qué ganó?

Jhon Fredy gerente de Consumax y sus colaboradores judicializados

Sentir que el Estado en su versión represiva, decide perseguirte, y a quienes  han estado contigo, criminalizarte en las noticias, en la sociedad en que te mueves, es muy doloroso y para terminar de dañarte moralmente y debilitarte hasta casi doblegarte te enteras de que te han quitado todo lo que con trabajo duro, honesto  y legal has conseguido, ver como todo se esfuma en un instante le quiebra el alma hasta la persona más fuerte.

Tuve tiempo de pensar tantas cosas mientras me llevaban  esposado con armas apuntándome porque creían tener a un hombre  peligroso y que se podría fugar o me iban a rescatar. Pensaba ¡por Dios! Siempre he sido honesto, serio con mis asuntos y he enfrentado a las adversidades, dije bueno Dios aquí voy de nuevo con otra prueba más.

 Le juro que desde el primer momento pensé que era un error y que pronto se resolvería a mi favor, pero mientras avanzábamos hacia el comando, los comentarios de los policías no eran alentadores, y lo peor fue  cuando veo a mi sobrino y a cuatro de mis empleados esposados. El mundo se me vino encima porque no era el único en esto, vi en ellos la misma angustia e incertidumbre; es difícil explicar lo que sentí en ese momento.

¿Qué fue lo que más lo impactó mientras estaba en la celda?

En una de las celdas a mi sobrino le dio un ataque epiléptico, él sufría de esa enfermedad y verlo ahí tirado en el piso indefenso y botando espuma por la boca me partió el alma y sentí la culpa más grande, pensé en mi pobre hermana y en el dolor que ella sentía, me imaginé sus ojos llenos de lágrimas y su dolor me envolvió el cuerpo.

Cuando estabilizaron a mi sobrino, comprendí que, tenía que encargarme de que esas cinco personas, vieran en mi al líder fuerte, determinado a pelear por la inocencia de todos y lograr salir en libertad pero el cuerpo me paso factura, yo venía luchando contra la diabetes desde hace ya un tiempo y con todo este asunto me descompensé y brindaron apoyo médico.

Mi vida cambió de manera radical, perdí lo que era mi núcleo familiar, perdí personas que creí amigos; eso  me costó mucho entender y asumir, también conocí a personas valiosas que me brindaron su mano, su amistad a pesar de mi situación legal y económica pues ellos me estaban apoyando en medio de un huracán que se había convertido mi vida y sin dinero, cosa que los hizo especiales estaban conmigo por lo que yo era como persona y no por lo que representaba como empresario, más el acompañamiento y oraciones de mis seres queridos.

¿Qué sintió durante la imputación de cargos y las supuestas pruebas en su contra?

Una sensación muy extraña e increíble escuchar  en la audiencia a una fiscal  indiferente diciendo cosas salidas de nuestra realidad social en Urabá; que mis colaboradores y yo éramos un peligro para la sociedad, cuando desde que éramos niños y aterrizamos a estas tierras, junto a mi familia hemos tratado de ayudar a que Urabá se destaque por lo pujante de su gente, porque a pesar de vivir  por décadas en medio del conflicto y ser víctima de él, decidimos apostarle a esta tierra para que sea la gran tierra prometida. Lo único que uno puede pensar es cómo alguien se ensañó de esa manera con nosotros basados solo en dos testimonios falsos y amañados.

¿Cómo vivió esos 15 días en la estación La Candelaria de Medellín?

He tenido días mejores honestamente (carcajadas).

No le deseo a nadie vivir una situación como esa, en ese sitio no hay consuelo, los días pasan lentos, allí dejas de ser persona para convertirte en un número, en un delincuente más que se jura inocente, para algunos allí adentro éramos los criminales más temidos de Urabá,  lo que  nos ponía en una situación delicada, pero la supimos sortear y salimos sanos y salvos, a pesar de que las condiciones son menos inhumanas, dormíamos en el piso, de lado para poder caber, éramos muchos en esa celda pequeña.

Los gritos, llantos, golpes y humillaciones eran el pan de cada día en ese sitio cientos de personas allí hacinadas, nos daban solo pocos minutos para bañarnos, comer o vestirnos, fueron 15 días eternos para nosotros.

¿Tenía comunicación  con su familia?

Los veía en las audiencias y eso me partía el corazón, no sabía que era mejor, hablarles así fuera de lejos y esposado o que no fueran y nos vieran en esas condiciones, tan vulnerables, tan tristes, angustiados y confusos.

Empleados y familiares en solidaridad con Jhon Fredy González

Hubo una audiencia en la que muchos de mis empleados de Consumax, proveedores, amigos míos, amigos de mis hijos, familiares y personas que se solidarizaban con nuestra situación fueron a apoyarnos, ese momento fue muy emotivo, vi a mi hermana montada en una silla y me llamaba y lloraba, ufff yo no pude con eso, me quebré por un momento, vi a mi sobrino muy afectado al ver a sus papás, a Ramón al ver a su familia y a mis otros empleados (Que ya eran compañeros), ver a sus seres queridos y eso les afectó mucho, fuimos todos muy vulnerables en ese momento y yo me rehusaba a que la fiscal me viera desquebrajado ante tales señalamientos, no me iba a permitir doblegarme.

¿Qué sintió cuando el juez le concede detención domiciliaria?

Sentí que había una luz en toda esta oscuridad, sentí que poco a poco íbamos demostrando que todo esto fue una terrible equivocación, sentí esperanza y mi fe se fortaleció mucho.

¿Cómo logró  sin estudios universitarios y víctima de la violencia en San Roque, consolidar esa empresa llamada Consumax?

No logré fortalecer mi empresa en 5 o 10 años como lo plantea la Fiscalía, me costaron muchos años fortalecer mi nombre, mi credibilidad, obtener el apoyo de bancos que creyeran en mi proyecto, la buena reputación de mi madre en los bancos y con los proveedores, además de rodearme de personas que saben trabajar y que les apasiona el comercio me llevaron a conseguir en 26 años una gran empresa, con un nombre y respeto que pesaba en la región, eso no se construyó con un chasquido de dedos, fueron muchos años perdiendo, ganando, aprendiendo y fidelizando clientela.

A mí no me ayudó ni fortaleció, ni me dejé convencer de recibir apoyo de ningún grupo armado para lograr crecer en el gremio como lo menciona el estado colombiano.

¿Cómo usted desde Consumax le ha retribuido a Urabá?

Eventos con población vulnerable beneficiados de Consumax

Me propuse una misión social a medida que Dios me iba dando la bendición de crecer mi empresa Consumax; tratar de ganar con productos, servicio y precios buenos para nuestra gente.  Con brigadas apoyamos a los más olvidados de las veredas, principalmente a los niños y jóvenes, apoyábamos escuelas rurales a las que escasamente el Estado llegaba, colegios a los que  asisten jóvenes con un solo bocado en su estómago, fundaciones, madres cabeza de hogar y comedores comunitarios de ancianos y niños. A lo largo de mi carrera procuré devolverle al pueblo la bendición que me daban al permitirme crecer con mi sueño y me queda la satisfacción que mientras pude y tuve nunca deje de ayudar.

¿Qué piensa del sistema penal?

Hoy sé que la ley no lo permite, pero creo, que debería existir la forma de que antes de cometer una injusticia como la que se demostrará en nuestro caso, deberían escuchar a las personas, máxime cuando se inicia un proceso por personas que nunca dieron la cara y otras que mintieron por ganar beneficios con la misma Fiscalía.

 ¿Cómo este proceso judicial ha cambiado su perspectiva de vida?

Mi vida ahora consiste en cada día dar gracias a Dios por estar libre, trabajar en lo que sé hacer, ayudar a mis abogados en lo que requieran y esperar.

No es fácil vivir con el dolor de haber trabajado más de 25 años construyendo un patrimonio para tu vejez, no es fácil haber trabajado tantos años sin parar y en cuestión de un segundo perder no solo todo tu patrimonio sino además tu libertad, tu credibilidad, el respeto y la dignidad, eso ha sido muy difícil de procesar pero lo he ido aceptando y he podido sanar  algunas de esas heridas que he sufrido a cargo de esta situación, es complejo entenderlo pero en medio de todo he podido aprender a escuchar mi mente y a dejar todo en manos de Dios porque he podido soportar toda esta situación por la misericordia de Dios.

Estas situaciones no las carga un simple mortal, se necesita de ayuda Divina para que te de fuerzas, te oriente, te sane y te ayude a perdonar para poder avanzar y no quedarse sumergido en el dolor.

¿Qué impacto ha tenido el proceso judicial en familiares y  amigos?

¡Mucho! Algunos de mis hijos están con tratamiento psicológico, la salud de mi madre se deterioró en estos 3 años, uno de mis compañeros del proceso está en tratamiento terapéutico por depresión, a mi sobrino le volvieron con mayor frecuencia los ataques epilépticos, algunas de mis amistades no volvieron a aparecer (ríe), perdí todos mis bienes,  estoy reportado en todas las centrales de riesgo, tengo tantos embargos y demandas de las entidades financieras que ya perdí la cuenta.

Pero también hay cosas positivas, conocí personas valiosas, hago  cosas que me gustan, volví a ser panadero y hago unos buñuelos deliciosos para mi familia y amigos. A  una de mis hijas menores le encantan, no quiero volver a esclavizarme trabajando porque al fin de cuentas trabajé muy duro y luego de que me quitaron todo, en un año mi patrimonio se esfumo; no tengo nada y no pienso volver a desgastarme ni matarme trabajando tanto.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del sistema judicial?

Después de vivir situaciones inhumanas a las que uno nunca se alcanza a imaginar pueda vivir en carne propia; falta mucho por hacer en ese sentido,  Así me tocó hacerle frente a la situación, tenía que asumir el papel de ser perseguido por el Estado, es algo que me sorprende y que nunca imagine sentir, es algo que ocurre en este país y en muchos otros pero nunca nos detenemos a pensar que a nosotros también nos podría suceder.

Asumir ser tildado de delincuente y tratado como tal, pero estoy haciendo la tarea de defender mi inocencia a pesar de  mi imagen difamada en todas partes, se me llamó terrorista, paramilitar, testaferro y muchas personas dieron por sentada la versión de la Fiscalía  en los medios al decir que dieron un gran golpe al CLAN DEL GOLFO y que yo era una especie de cabecilla fue algo irreal,  pero lo más sorprendente fue darme cuenta que aquí somos culpables hasta que se nos permita demostrar lo contrario.

¿Qué ha sido lo más difícil de sobrellevar?

Lo más difícil es sobrellevar es el nivel emocional, hacer frente a la criminalización que he sufrido por parte del Estado, de personas que eran cercanas pero que asumieron la acusación como cierta.  Eso duele, descubrir a quienes  fueron de tu entorno dudar de ti, descubres en ellas otra cara de su humanidad y lo sufres en el entorno familiar, de amigos y de trabajo.

Es difícil escuchar a veces comentarios basados en noticias, salidos de tono y contexto sobre uno mismo y tener que debatirlos de manera educada, pero con una sensación de ardor en el pecho impresionante. Muchas veces hablaba con mis hijos y verlos llorar por video-llamada me daba tristeza, yo me hacía y me hago el fuerte en muchos temas, pero verlos a ellos tan solos y vulnerables realmente me afecta, y fue más en ese momento de pandemia que no era posible que me visitaran en Medellín.

Otra situación fue ver como el estado físico de mi madre se iba deteriorando, se notaba su cara cansada, eso me llenaba de dolor y desesperación no me perdonaría nunca ser el causante del sufrimiento de mi mamá; no era justo. Duro también, es saber que lo que has construido se derrumba y que a más de 400 empleados, muchos con años a mi lado y que trabajaron conmigo duro en la transformación de mis supermercados, se quedan sin empleo y despedidos sin siquiera una liquidación.

¿Teme que las críticas que recibe continúen a pesar de su libertad?

La verdad son más quienes  que me conocen y saben quién soy, de que familia provengo, cómo salí adelante, de otras pocas personas,  su percepción me da igual; no puedo cambiar su pensamiento, lo importante es que tengo mi libertad; lo más preciado que tenemos como seres humanos y seguir concentrados en demostrar nuestra inocencia como se ha venido haciendo con la ayuda de Dios.

En estos meses he aprendido algunas cosas de la ley, me han visitado abogados y  organizaciones no gubernamentales para hablar de nuestro caso, de esta increíble situación, de esta pesadilla, pero la vida continúa al lado de los que ya se siempre han estado y estarán ahí; no hay porque temer.

¿Cómo es vivir condenado socialmente, sin haber sido condenado penalmente?

Es difícil no voy a mentir, las personas  juzgan sin conocer el caso, sin tener un argumento válido y sé que muchas de esas personas ni siquiera me conocen, pero aun así me señalan y asumen la misma posición de condena que pide la Fiscalía. Pero también hay quienes

 cuestionan, que miran más allá de lo que les dicen, escuchan y pueden concluir que a la historia le falta mucho.

En Urabá hay gente muy buena que siempre están en pro de la comunidad y saben lo que he hecho aquí y lo que he construido con esfuerzo y apoyo de la misma sociedad, la iglesia y a veces la administración de cada Municipio, es muy bonito sentir las personas que están conmigo y que siempre me han enviado un mensaje de aliento, eso no se olvida y se agradece toda la vida. Esto me ha acercado más a Dios buscando fuerzas y he crecido también como persona, entendiendo que cada día es un aprendizaje nuevo.

¿Cómo tiene pensado rehacer su vida?

«Debo iniciar desde cero en tema financiero porque los bancos no quieren saber de mi»: Jhon Fredy González

¡Vivir!, como humanos nos olvidamos de vivir; afrontar las situaciones día a día, vivir el presente, hoy estoy viviendo mi libertad, la verdad no sé qué depara mi futuro, no he pensado qué planes hacer.

Debo iniciar desde cero en tema financiero porque los bancos no quieren saber de mi, ni para abrir una cuenta de ahorros antes me llamaban a ofrecer de todo (Ríe); hoy en día no me apoyan como lo hicieron hace años cuando arranque, más tengo claro que saldré adelante nuevamente, pero ahora priorizaré mi salud mental y física,  los años en que vivía para trabajar, terminaron. Ahora pienso disfrutar hasta de los placeres más simples como ir al rio con la familia y amigos o montarme en un vehículo y manejar hasta la playa por el simple hecho de que puedo hacerlo libremente y aunque todavía falta mucho trabajo en el caso penal y en el de extinción de dominio tengo fe de que Dios seguirá bendiciéndome e iluminando a mis abogados para sacar este caso adelante.

¿Algún mensaje para alguien en especial?

Agradecer a  los habitantes de Urabá, por su confianza en mí, por el apoyo en estos más de treinta meses de sufrimiento, a quienes  han estado cerca, a mi familia; que es un pedacito de Urabá, gracias a personajes públicos y a los amigos del sector privado que de alguna manera me tendieron su mano, gracias a mis abogados de G&M, al doctor Daniel Gómez, al doctor Juan Taborda y muy especialmente al coordinador del área penal doctor Harrison Rojo, ya que si hoy estamos aquí es porque desde el principio creyeron en nuestra inocencia y se embarcaron con toda la responsabilidad y compromiso en este, uno de los casos más complejos que existe en Colombia.

A quienes  han vivido o están pasando por una situación como la de nosotros «que no se rindan, defiendan su inocencia con todas las fuerzas, protejan su integridad y no permitan nunca que nadie pase por encima de ustedes, luchen siempre por la verdad, trabajen honestamente y ayuden a quien más lo necesite, recuerden que uno crece por la bendición de Dios y por el apoyo de la gente, así que no olviden dar gracias diariamente, retribuir a la comunidad su apoyo al igual que a quienes  incondicionalmente siempre ha estado a su lado«.

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