La caída del general Palomino, condenado por tráfico de influencias

El exdirector de la Policía Nacional, general (r) Rodolfo Bautista Palomino López, afronta hoy una condena. La Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia lo halló culpable por tráfico de influencias y ordenó su prisión efectiva por siete años y un día, tras acreditar que, en 2014, valiéndose de su cargo, presionó a una fiscal para suspender la captura de un empresario investigado por graves delitos.

Carrera y ascenso

Palomino ingresó en 1978 a la Escuela de Cadetes de Policía General Santander y desarrolló una carrera de cerca de 38 años en la institución. Durante ese tiempo combinó su formación policial con estudios de Derecho en la Universidad La Gran Colombia, y luego con cursos en defensa y seguridad —como los de la Escuela Superior de Guerra.

Con el paso de los años ascendió hasta alcanzar el grado de general. Finalmente, en agosto de 2013 fue nombrado director general de la Policía Nacional, un cargo desde el que tendría absoluto control institucional.

La visita de 2014 que lo condenó

El 8 de febrero de 2014, cuando ya estaba a la cabeza de la Policía, Palomino acudió acompañado por otro oficial a la residencia de una fiscal delegada que lideraba un operativo para capturar a un empresario investigado por concierto para delinquir, lavado de activos y desplazamiento forzado. Palomino le pidió que suspendiera la orden de captura. La fiscal grabó la entrevista y denunció la presión indebida.

Según la Corte, al intervenir directamente en un proceso penal en curso —obstruyendo la captura de un investigado— Palomino “produjo una grave lesión al bien jurídico protegido” y atentó contra la función pública y la confianza en el Estado.

Controversias previas y sanciones disciplinarias

La condena penal se suma a una serie de denuncias disciplinarias en su contra. En 2021, la Procuraduría lo destituyó e inhabilitó por 13 años debido a un caso conocido como la “comunidad del anillo” —una investigación que lo vinculaba con una red de prostitución masculina, acoso laboral y abuso de poder dentro de la Policía.

Pese a su pasado operativo y su reputación en determinadas épocas, su nombre quedó envuelto en escándalos que llevaron a cuestionamientos profundos sobre su ética, su transparencia y su liderazgo institucional.

En la decisión se señala que Palomino López aprovechó su posición de autoridad y usó indebidamente el cargo para presionar a la funcionaria y favorecer a un particular.

El fallo también impone una multa de 174.99 salarios mínimos legales mensuales vigentes para 2014 y la inhabilidad pare el ejercicio de funciones públicas por 96 meses.

Esta decisión es de primera instancia y sobre ella proceden los recursos de ley.

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