OPINIÓN | TOMASA MEDRANO RAMOS
Docente y líder afrodescendiente de Turbo
Desde este espacio pido sanidad para todas las familias de esta región, importante y necesaria para el desarrollo nacional e internacional.
Sanidad en el sentido amplio de la palabra, ya que estamos atravesando una crisis de valores al interior de esta institución, revestida de un gran peso y responsabilidad, que cada día su rol se desdibuja y ha perdido su horizonte formador y de amor.
Devolvámosle su estatus a la familia, retomemos prácticas o pautas de crianza que dieron resultado, como escuchar con atención las orientaciones de los mayores, acatar consejos y recomendaciones, pedir permiso o avisar para donde se va, tener confianza en los padres para contar lo que les ocurre, asistir a la escuela, no tomar cosas ajenas, devolver cosas encontradas si su dueño apareciere, respetar a los vecinos, manifestar aprecio y agradecimiento por los miembros de la familia, no importa si están lejos.
Hay muchas familias atravesando problemáticas internas serias y delicadas, hogares desintegrados, donde no se hablan entre sí, desconocen la autoridad de los padres, muchos padres con sus actos han perdido respeto y reconocimiento, es triste, pero hay familias que parece que vivieran con los enemigos: Cada quien en su cuento, cada quien cocina cuando le da hambre, entran, salen y nadie se preocupa por nada, alegan, se agreden y no se sabe quién es la autoridad.
Padres temerosos de corregir a sus hijos, como quien dice “los pájaros tirándoles a las escopetas”. Esto poco a poco se ha ido generalizando, da tristeza escuchar expresiones de algunas madres: “Se me salió de las manos, no sé qué voy a hacer, me tocó mandarlo para otro lugar, no sé dónde anda el ‘señor’, lo tengo en oración, estoy esperando es la hora. No se le puede ni hablar, mejor ni le cuento…”
Debemos organizar muy bien la casa, cada quien revise su situación, pues como el ojo ve es hacia afuera, muchas veces tenemos el problema más cerca de lo que pensamos.
Dedíquele tiempo a su familia, hable con sus hij@s, comparta en familia, no todo es material, un abrazo a tiempo, una caricia, un te quiero, una voz de aliento, una mirada de comprensión puede servir de mucho, o un aquí estoy, puedes contar siempre conmigo, no te sientas solo, o preguntar ¿Qué te sucede? Tranquilo que todo tiene solución.
Demos gracias a Dios y pidamos sanidad para nuestros hogares… lo necesitamos. Puedes hacer tu petición particular que él te escucha.



