El precandidato presidencial Miguel Uribe Londoño anunció su renuncia irrevocable al Centro Democrático (CD), asegurando que dentro del partido no se le respetó el debido proceso en la reciente decisión de retirarlo de la contienda interna. El dirigente calificó lo ocurrido como un intento de “clavarle el puñal del asesinato político”.
Uribe Londoño afirmó que en los días previos intentó comunicarse con la dirección del partido para exponer sus argumentos, pero —según dijo— no recibió respuesta a sus llamadas ni fue escuchado, lo que a su juicio vulneró su derecho a la defensa. “No se me respetó el derecho legítimo a la defensa”, indicó.
También señaló que ya no le interesa la rectificación que había exigido al partido por anunciar su retiro de la precandidatura sin consultarlo previamente. “Mis principios no se negocian”, expresó, insistiendo en que su salida se debe a la falta de garantías internas.
“Se me acusa de algo que no hice”
El exprecandidato describió como “tristes acontecimientos” las acusaciones según las cuales habría renunciado voluntariamente a su aspiración presidencial. Negó tajantemente haberlo hecho.
“He expresado que, si tenía que declinar mi aspiración por la unidad, yo mismo estaba dispuesto a prescindir de mi candidatura. Se me acusa de haber renunciado a mi candidatura, pero no lo había hecho; lo dieron por hecho sin preguntarme”, afirmó.
Uribe Londoño también rechazó las críticas por reunirse con otros líderes políticos para explorar acuerdos contra el petrismo. “Desde el inicio de la campaña he hablado con otras fuerzas que coincidimos en derrotar al petrismo”, dijo.
Reveló que ha conversado con líderes sociales, empresarios, periodistas y ciudadanos, así como con figuras como Vicky Dávila, Juan Carlos Pinzón y Abelardo De la Espriella, de quien expresó admiración y aprecio.
Renuncia irrevocable
Frente a los medios de comunicación, y después de dar un beso en la boca a su esposa Delia, Uribe Londoño hizo pública su decisión:
“Me veo obligado a renunciar irrevocablemente a ese partido”, declaró, añadiendo que quienes promovieron su salida intentaron “clavarle el puñal del asesinato político”.
Aseguró, sin embargo, que seguirá comprometido con la causa que defiende. “Continuaré sirviendo a la causa de la Unidad Nacional, dedicando cada día de mi vida a derrotar la maldad y a reconstruir un país donde nuestros hijos puedan vivir sin miedo y en el que los padres no tengamos que enterrar a nuestros hijos”.
Reacciones de sus seguidores
La renuncia generó mensajes de respaldo entre algunos de sus colaboradores y voluntarios. Uno de ellos, Felipe Arévalo, expresó públicamente: “Don Miguel, siempre será un honor haber participado en su campaña, ser su voluntario y luego capitán. Su hijo será siempre recordado y todos nos encargaremos de que su memoria y su imagen no se pierdan”.
Con su salida del Centro Democrático, Miguel Uribe Londoño deja en el aire su futuro político inmediato, pero reafirma que continuará trabajando por la unidad de los sectores que buscan enfrentar a Petro.
Por último, el exmilitante del Centro Democrático, se dirigió al máximo líder del CD: “A usted presidente Álvaro Uribe Vélez le agradezco la invitación que usted le hizo a mi familia (…) espero que nos encontremos pronto en esta lucha por la unidad, Colombia que no nos perdonaría más errores (…)”.


